
Si hay algún héroe sin poderes extraordinarios que haya encandilado a grandes y chicos en los ochentas, ése es sin duda el astuto "arqueólogo" Indiana Jones. De la mano de
Steven Spielberg, los cuatro estadíos de las aventuras del personaje interpretado por Harrison Ford han sido acompañados por el apoyo de público, sin embargo, eso no le quita el carácter de irregular a toda la saga.
Diecinueve años después, Spielberg tuvo la idea de resucitar al personaje y hacerlo volver por tod lo alto. Sin embargo,la expectativa generada por sus tráilers de intriga y el merchandising no ha sido suficiente para cubrir las falencias de
Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal (
Indiana Jones and the Kingdom of the Crystal Skull, 2008).
Esta vez la película se remonta a la Guerra Fría y toma como escenario a Perú, a donde Indiana Jones y el joven Mutt han sido llevados por los rusos para descifrar un código que esconde la ubicación de una calavera hecha de cuarzo, que puede darle grandes poderes a quien la lleve a su lugar de origen.
Como ha sido habitual en todas las películas de Indiana, los elementos que le dan vida a la historia se mantienen: villanos con ansias de poder, objeto legendario en disputa y travesías improbables; y al igual que
Indiana Jones y la Última Cruzada (
Indiana Jones and the Last Crusade, 1989) el reencuentro con alguien del pasado es lo que le da emotividad al filme. Pero el alguien del pasado -que en este caso es Marion (Karen Allen) de
Los Cazadores del Arca Perdida (
Raiders of the Lost Ark, 1981)- tiene una participación que pasa casi desapercibida.

Del aliado de turno, Mutt (
Shia LaBeouf) no hay mucho que decir: es un personaje que pudo haber dado más, pero que cede su protagonismo a las persecuciones y trampas. Otro asunto son los villanos de turno, encabezados por Irina Spalko (
Cate Blanchett), quienes en lugar de darle emoción al filme, tienden a hacerlo tan frío e insípido como sus gestos y tan falso como las hormigas antropófagas que supuestamente habitan la selva.
No vamos a enfatizar en los innumerables errores históricos y geográficos a los que nos somete Spielberg, porque investigación y visión desprejuiciada de Latinoamérica es lo que menos se espera en una película de entretenimiento del Hollywood de hoy.
Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal demuestra que los años no han pasado en vano, y que a Indiana Jones la vejez le ha caído muy mal.
Opiniones:
You site is good site.
Hi show my links please: